La ponderación de Duarte. Comentarios y dudas
Una primera alternativa es que está discutiendo contra lo que han seña-
lado los discípulos de Alexy o contra determinadas inferencias posibles
de los textos de este autor. Ahora bien, entre ellos, no pocos autores han
tratado de afrontar el desafío de ofrecer criterios para determinar y asignar
el peso abstracto de un principio en relación con otro, sin emplear razones
morales en ello. Para ello, se han adoptado discursos que señalan en que
el peso abstracto es un peso relativo condicionado por el diseño del sis-
tema normativo de referencia, por las condiciones sociales que operan en
el espacio-tiempo en el que se realiza la ponderación, entre otras posibles
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vinculadas a hechos (Sieckmann, 2010, p. 105; Rivers, 2007, pp. 177-179).
Pensemos, por ejemplo, en las siguientes consideraciones:
Asignación de peso abstracto por relación entre normas. La asignación
de un peso abstracto a un principio depende de la relevancia de su vincula-
ción con otros principios, sin que ello implique una mera acumulación de
normas. En efecto, la mera vinculación no es suficiente. Esta vinculación
será valiosa en función a la práctica constitucional concreta. Así, en los
Estados con democracias constitucionales, suelen ser dos los principios
que dotan de un alto peso abstracto a aquellos con los que se relacionan:
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el principio de protección y respeto de la dignidad humana y el principio
democrático. Por ejemplo, siguiendo a Clérico, se justifica otorgar un peso
abstracto alto a la libertad de expresión en la arena política debido a que su
resguardo opera como una condición necesaria para que opere el régimen
27
democrático.
25
Como he indicado líneas atrás, la determinación del peso abstracto responde a juicios de
valoración de grados de cumplimiento de principios en escenarios hipotéticos de un principio
P1 en relación a un principio P2. Esto podría ser interpretado de las siguientes maneras:
Si estamos en un mundo P1.P2, entonces tener una preferencia por P1 quiere decir que
nos gustaría perder P2 y mantener P1 que perder P1 y mantener P2;
Si estamos en un mundo P1.¬P2, entonces tener una preferencia por P1 quiere decir que
nos gustaría que el mundo sea el mismo a obtener P2 y perder P1;
Si estamos en un mundo ¬P1.P2, entonces tener una preferencia por P1 quiere decir que
nos gustaría cambiar de ¬P1 a P1, sin importar si ello implica el paso de P2 a ¬P2;
Si estamos en un mundo ¬P1.¬P2, entonces tener una preferencia por P1 quiere decir que
nos gustaría obtener P1 y continuar sin P2, en vez de obtener P2 y continuar sin P1.
26
Ver, por ejemplo, Barak (2012, p. 532).
27
Ver Clerico (2009, pp. 222-223), Lopera Mesa (2006, pp. 523 y ss.) y Alexy (2012, p. 330).
Otro ejemplo es el caso de la seguridad social con el modelo de Estado Social de Derecho,
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